La sala multiusos contaba con una reverberación excesiva para cualquier tipo de uso.
En la medición in situ del local, se alcanzó un tiempo de reverberación muy por encima de los 3 segundos.
En la sala, se propuso un acondicionamiento acústico basado en la instalación de paneles fonoabsorbentes en el techo.
La propiedad se decantó por paneles acústicos revestidos en tejido acústico en color beige de manera que aportará un toque de color al local, así como para facilitar el mantenimiento y limpieza de los mismos.
Con la actuación realizada se consiguió una mejora acústica espectacular, rebajando el tiempo de reverberación a 0,6 segundos.
La sala cuenta ahora con una excelente acústica para la realización de cualquier actividad por parte de los usuarios.