En la búsqueda de un entorno educativo óptimo, el Colegio Público San Francisco Javier BHI en Elizondo ha realizado mejoras acústicas en dos de sus aulas de música. Estas aulas, que reciben semanalmente a alumnos de las escuelas rurales del valle de Baztán, presentaban previamente un problema significativo: una reverberación alta e inadecuada para el desarrollo efectivo de las clases de música.
La enseñanza musical, especialmente en las etapas de educación primaria e infantil, requiere un ambiente donde la acústica sea favorable. Trabajar con distintos instrumentos en un entorno sonoro armonioso es esencial; el eco y el ruido excesivo pueden distorsionar la experiencia musical y dificultar el aprendizaje. Por ello, es imprescindible incorporar elementos fonoabsorbentes que atenúen las reflexiones del sonido y reduzcan el tiempo de reverberación, permitiendo así que los estudiantes puedan disfrutar y aprender de manera más eficaz.
Conscientes de esta situación, el profesorado implementó temporalmente una solución textil que, aunque mejoró parcialmente las condiciones acústicas, resultó insuficiente. Para abordar este desafío de forma definitiva, se optó por un acondicionamiento acústico profesional que cumpliera con características específicas:
– Absorción acústica superior: Se seleccionaron materiales fonoabsorbentes con índices altos de absorción acústica, lo que permite reducir la cantidad de material necesario en la instalación sin comprometer la efectividad del resultado.
– Coste optimizado: Se priorizó una solución que ofreciera una excelente relación entre la calidad acústica y el coste. Generalmente, en los colegios públicos donde el presupuesto es ajustado, se prefiere maximizar el número de espacios tratados dentro de un presupuesto razonable, por ello normalmente los acabados estéticos superiores, como revestimientos textiles, se quedan en un segundo lugar, salvo casos muy concretos.
– Instalación sencilla y sin residuos: La implementación de estos paneles se llevó a cabo con rapidez, garantizando que no se interrumpieran las actividades académicas ni se generaran residuos que complicaran el ambiente escolar.
– Materiales seguros: La seguridad es primordial. Todos los materiales y adhesivos utilizados cumplen con los requisitos de resistencia al fuego exigidos para los espacios públicos, asegurando un entorno seguro para los estudiantes.
Gracias a estas consideraciones, las soluciones acústicas ejecutadas en las aulas de música han logrado una notable reducción en la reverberación, superior al 60%, lo que ha resultado en un incremento significativo en la satisfacción del profesorado. Los docentes han expresado su agrado con los resultados obtenidos, lo que permitirá continuar fomentando la pasión por la música de manera efectiva y agradable en sus alumnos.
Así, el CP San Francisco Javier BHI, junto con las Escuelas Rurales de Baztán, no solo han mejorado la calidad acústica de sus aulas, sino que también han creado un espacio propicio para el aprendizaje y disfrute de la música, contribuyendo al desarrollo integral de sus alumnos.